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¿Qué sigue para los maestros después del 1o de julio? Declaración Política de la UTE-FPR

23/08/2018

A LA CLASE TRABAJADORA:
A LOS PUEBLOS DE MÉXICO Y DEL MUNDO:
AL MAGISTERIO DEMOCRÁTICO NACIONAL:

 

…”La burguesía no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción y, por consiguiente, las relaciones de producción, y con ello todas las relaciones sociales”... (Manifiesto del Partido Comunista. Carlos Marx, Federico Engels).


El 1º de julio de 2018, el pueblo de México le propinó en las urnas un golpe brutal a la oligarquía financiera nacional e internacional y a sus lacayos del “Pacto por México” que, en los últimos 36 años, han impuesto a sangre y fuego las políticas dictadas desde los organismos financieros internacionales condenándolo al desempleo, la migración, al hambre, la miseria, la muerte.


Este proceso electoral, condensó el hartazgo y el descontento del pueblo y la clase trabajadora frente a la imposición de las reformas estructurales y sus nefastas consecuencias: eliminación de los derechos laborales y sindicales, limitación de las libertades democráticas y derechos políticos, inseguridad pública, violación sistemática de los derechos humanos, represión, persecución, encarcelamientos, desapariciones forzadas, criminalización de la protesta social, violencia y terror como política de Estado.


Sin duda, de los más de 30 millones de votos obtenido por el Lic. Andrés Manuel López Obrador en la pasada elección federal, un alto porcentaje de éstos corresponden al sufragio de los maestros (lo mismo de los democráticos que de los aún controlados por los charros) y sus familiares que vieron en la llegada de AMLO a la Presidencia de la República una posibilidad real de rescatar su estabilidad laboral y sus derechos sindicales trastocados por la mal llamada reforma educativa.


Aun cuando el resultado de la elección presidencial fue producto de una acción espontánea del pueblo, es un hecho que el gobierno está obligado a darle un viraje a la política económica pro imperialista y reorientarla a partir de la abrogación de las Reformas Estructurales y adoptando políticas que combatan de fondo el hambre y la miseria del pueblo. En este marco, sólo revivir el paternalismo y el asistencialismo sin rescatar para el pueblo la planta productiva estratégica nacional, sin invertir en proyectos de desarrollo económico y social, sin condicionar la inversión extranjera en favor de los mexicanos, sin reparar los daños y los agravios al pueblo, el gobierno de AMLO no respondería en nada a las expectativas que la ciudadanía depositó en las urnas.


Si bien el escenario político que se ha empezado a configurar a partir del 1º de julio no es el más propicio para los dueños del capital nacional y extranjero para darle continuidad a sus políticas depredadoras, de ninguna forma significa que la estructura del poder político y económico del sistema capitalista esté en riesgo o que la tasa de ganancia de los capitalistas vaya a disminuir.


Por el contrario, infinidad de señales nos indican que estamos frente a un fenómeno previsto, alentado y promovido por el mismo sistema capitalista y el régimen neoliberal para contener el descontento y el hartazgo del pueblo, para evitar que la explosividad social se convirtiera en una insurrección popular, para cambiar de administradores sin trastocar la esencia de explotación del hombre por el hombre. Los hechos están demostrando que este gobierno emanado de la mediana y pequeña burguesía está centrando sus políticas en no asustar a la inversión extranjera, a la oligarquía financiera y al imperialismo.


Declaraciones y actos en el sentido de respetar las propiedades e intereses de los empresarios y transferirle recursos públicos a la iniciativa privada bajo el argumento de apoyo al primer empleo, la integración al gabinete de decenas de conocidos miembros de la “mafia del poder” transmutados, las declaraciones y anuncios de “revisar” la mal llamada reforma educativa en lugar de abrogarla, la justificación a través de un juego de palabras la permanencia de los actuales precios de los combustibles, conjugados con las intenciones de implementar programas de corte asistencialista, nos hacen ver que ese espejismo de cambio verdadero en favor del pueblo se quedará sólo en la esperanza y sueños guajiros.
En este contexto, la liberación de Elba Esther Gordillo Morales es más que ilustrativo. Este hecho no es casual, forma parte de la cadena de complicidades entre los miembros de la “mafia del poder” y confirma la corrupción y el uso faccioso de la justicia, la simulación y la impunidad como práctica común para mantener el sistema de opresión sobre la clase trabajadora y el pueblo.


Frente a esta situación, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), expresión magisterial del Frente Popular Revolucionario (FPR), se dirige al magisterio democrático nacional y al pueblo de México para DECLARAR lo siguiente:


PRIMERO: Si bien es cierto que, a partir del 1º de diciembre de 2018, al frente del gobierno de la República estará un político de tendencia nacionalista, los trabajadores de la educación no debemos olvidar que quienes ejercen el verdadero poder político en nuestro país son las empresas transnacionales y los organismos financieros internacionales; que, salvo honrosas excepciones en la historia patria, el poder Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, así como todo el conjunto de instituciones, han estado al servicio de quienes ostentan el poder económico.


SEGUNDO: Las grandes transformaciones sociales en nuestro país, tales como la Revolución de Independencia, la Guerra de Reforma Liberal y la Revolución Mexicana, fueron movimientos que modificaron la propiedad sobre los medios de producción, cambiaron las relaciones sociales de producción y otorgaron concesiones a la clase trabajadora que fueron plasmadas en unas leyes progresistas que los gobiernos neoliberales se han encargado de eliminar paulatinamente. En ningún lugar del mundo la burguesía ha cedido el poder político ni ha aceptado distribuir equitativamente la riqueza atendiendo al sufragio ciudadano, sólo el pueblo en armas ha forjado cambios verdaderos en favor de la clase explotada.


TERCERO: Sería ingenuo pensar que en la actualidad la burguesía nacional y extranjera, sólo acatando el resultado en las urnas, voluntariamente dará marcha atrás a las reformas estructurales o sacrificará sus ganancias para mejorar las condiciones de vida, de trabajo y de estudio para la clase trabajadora y sus hijos. La denominada Cuarta Transformación del país (como justa aspiración y necesaria acción) no pasará de ser más que un slogan, una frase de campaña, si no se le restituye al pueblo el derecho a la educación, a la salud, a la vivienda, al trabajo, a un salario decoroso, a prestaciones sociales, a un precio justo a sus productos, etc.; sobre todo, si en lugar de hacer los cambios al lado del pueblo se hace sin él y contra él. Hasta hoy, el nuevo gobierno no se ha sentado a dialogar con las organizaciones populares y los sindicatos democráticos, cosa que sí ha hecho con la “mafia del poder”.


CUARTO: A los trabajadores de la educación que involuntaria o deliberadamente asumen la defensa acrítica de AMLO y con mil argumentos descalifican las voces que cuestionan a quien ya cogobierna el país, debemos recordarle que, aunque haya llegado un nuevo partido al gobierno, el carácter burgués del Estado mexicano no cambiará. Por tanto, lejos de arrear banderas o de esperar que el nuevo gobierno resuelva los problemas, es obligación de todos fortalecer nuestra organización, construir la más amplia unidad con otros sectores de trabajadores en torno a nuestras demandas comunes y prepararnos para defender la voluntad popular en caso de que la burguesía, sus instituciones y aparatos represivos, pretendan violentar la aspiración del pueblo expresada en las urnas. 


QUINTO: Es tarea de todos los trabajadores de la educación que nos reclamamos democráticos fortalecer a la CNTE desde las escuelas y comunidades, mantener la resistencia y desobediencia, desarrollar en la práctica la construcción de un proyecto de educación que responda a los intereses de la clase trabajadora y el pueblo, preparar las condiciones para exigir no la revisión ni la derogación, sino la abrogación de la mal llamada reforma educativa, la reinstalación de la Mesa Única de Negociación Nacional, la reparación de daños como consecuencia de la imposición a sangre y fuego de las contra reformas a los artículos 3o, 73 y sus leyes secundarias. Sobre todo, debemos profundizar el trabajo desde los Centros de Trabajo y Delegaciones Sindicales para rescatar nuestro sindicato de manos del charrismo; la democratización del SNTE significa combatir frontalmente a los charros, llámense Juan Díaz de la Torre, Elba Esther Gordillo, Ricardo Aguilar Gordillo, Tomás Vázquez Vigil, etc., estén enquistados en el sindicato o pretendan, con apoyo del gobierno, tomarlo por asalto a través de las Redes Sociales Progresistas (hoy Maestros por México).


SEXTO: Frente a un gobierno que tomará posesión formal el 1º de diciembre pero que ya cogobierna con el aval de la burguesía, frente a un gobierno que pretende conciliar lo irreconciliable, frente a un gobierno que en lugar de impartir justicia para las víctimas propone el perdón para los delincuentes del PRI-PAN-PRD, frente a un gobierno que será encabezado por un Presidente de tendencia nacionalista pero copado por empresarios neoliberales y personajes ligados abiertamente a “la mafia del poder”, hoy como nunca antes el Frente Único es una necesidad política para continuar la lucha por la abrogación de la mal llamada reforma educativa y de las reformas estructurales. Hoy requerimos la más amplia unidad de la clase trabajadora y el pueblo para rescatar la soberanía de la patria, el territorio y sus riquezas que fueron entregadas a manos llenas al capital nacional y extranjero. Los trabajadores y el pueblo de México debemos explotar la presencia de un Presidente que se reclama progresista para construir desde abajo los cimientos de una patria con verdadera justicia, democracia e igualdad.


SÉPTIMO: Desde este espacio, llamamos a los distintos contingentes del magisterio democrático nacional a cerrar filas en torno a la defensa de la CNTE, a enfrentar de manera unitaria la lucha por la Abrogación de la mal llamada reforma educativa, a no dar lugar a la interlocución personal o particular, a seguir sosteniendo la demanda de Abrogación frente a las deliberadas ambigüedades en el discurso de los miembros del próximo gobierno y sus portavoces en el movimiento que pretenden neutralizar el descontento magisterial quitándole el filo punitivo dejando intacto lo relativo a la privatización en todos los rubros de la educación pública.


OCTAVO: Por nuestros presos, por nuestros desaparecidos, por nuestros asesinados, por nuestros hijos y por el futuro, en esta hora de la patria el pueblo y sus organizaciones debemos elevar nuestras formas de lucha y organización, debemos elevar el nivel de nuestras demandas, debemos trabajar hacia la Huelga Política General, por un Gobierno Provisional Revolucionario, por una Asamblea Nacional Constituyente Democrática y Popular, por la revolución y el socialismo.


REVOLUCIONARIAMENTE
“Por un sindicalismo de clase y una educación comprometida con los intereses de los explotados”
UNIÓN DE TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN - FRENTE POPULAR REVOLUCIONARIO
Ciudad de México, agosto de 2018. 

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