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La crisis económica capitalista

 

 

 

Estimados camaradas de los distintos países participantes en este curso de formación sobre procesos organizativos de los pueblos de Abya Yala; reciban un combativo y revolucionario saludo del Frente Popular Revolucionario, de la clase obrera y los pueblos de México; también saludo este evento a nombre de la Liga Internacional de la Lucha de los Pueblos (ILPS por sus siglas en inglés), el cuál es una organización antimperialista y antifascista con presencia en más de 40 países de los 5 continentes.

 

Para ordenar la estrategia y la táctica de la revolución proletaria, es indispensable comprender de manera científica la dinámica en que se desarrolla el sistema capitalista, desde su nacimiento, su época de auge y ahora, las contradicciones que engendra en la época actual, la época del imperialismo y las revoluciones proletarias.

 

El estudio científico del desarrollo del sistema capitalista, no se puede hacer de otra manera, si no es con la aplicación de las leyes del materialismo histórico, como lo hizo el gran Carlos Marx (a quien conmemoramos en éste, el bicentenario de su nacimiento), principalmente en su obra cumbre: El Capital, en donde estudia a toda profundidad el sistema capitalista, desentraña sus contradicciones y además demuestra científicamente que el desarrollo material de las fuerzas productivas llevará al ocaso del capitalismo para dar paso a la socialización de las fuerzas productivas, y el establecimiento del socialismo científico.

 

¿CÓMO Y POR QUÉ SURGE UNA CRISIS CAPITALISTA?

 

Para entender la cuestión de la crisis dentro del sistema capitalista, hay que partir de que el proceso productivo dentro de éste, no tiene otra finalidad más que lograr la maximización de la ganancia como una ley fundamental, por ello permanentemente busca acrecentar la extracción de la plusvalía en la explotación de la fuerza de trabajo. El desarrollo de la productividad del trabajo ha resultado de la introducción e innovación permanente en las máquinas y la tecnología, invirtiendo cada vez más en los medios de producción en relación con la inversión en la fuerza de trabajo; pero siendo precisamente la fuerza de trabajo en donde está la producción de la plusvalía, este aumento de la composición orgánica del capital, tiende a la disminución permanente de los niveles de rentabilidad de la inversión del capital. De esta manera la tasa de ganancia (variable que mide el nivel de rentabilidad de la inversión del capital), tiende a decrecer, con lo que disminuye el ritmo de la acumulación del capital; así es como está establecida la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, cuya existencia es inherente al sistema capitalista.

 

Al hacerse más lenta la acumulación, se ensancha el ejército industrial de reserva; al mismo tiempo el capital busca otros espacios de inversión al margen de la inversión productiva. Tiene lugar  la especulación en el sector financiero, en el cual no se genera plusvalor. Para hacer frente a la disminución de la tasa de ganancia el capital eleva el grado de explotación de la fuerza de trabajo, entre otras formas, a través de la reducción del salario real. Se hace presente entonces la acumulación de mercancías, la sobreproducción asociada a la disminución de la capacidad de consumo de la sociedad. El equilibrio se restablecería por inactivación de capital paralizándose una parte de las empresas productivas, o la destrucción de buena parte de las fuerzas productivas. Así es como surgen las crisis, de manera periódica, porque el proceso de reestablecimiento de ese equilibrio entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, siempre llegará a un nuevo nivel de contradicciones, que provocará un nuevo ciclo de la crisis económica dentro del sistema capitalista; de tal manera que las crisis son también parte inherente del sistema capitalista; y son cíclicas, siempre la siguiente más profunda, más destructiva que la anterior; las siguientes crisis son más continuas que las anteriores.

 

CRISIS GENERAL Y CRISIS CÍCLICA.

 

Ahora es fundamental distinguir bien en qué momento estamos hablando de la crisis general del sistema capitalista, y cuando nos referimos a las crisis económicas cíclicas; ya que si bien una está interrelacionada con la otra, no se trata de lo mismo.

 

Crisis Económicas Cíclicas.

 

Las crisis económicas cíclicas del sistema capitalista, a lo largo de sus historia, no han sido iguales, en cada época del desarrollo del capitalismo, las crisis han tenido sus propias particularidades, por ejemplo en el periodo de crecimiento del sistema capitalista, la naturaleza de las crisis económicas eran por la escasez de mercancías, derivadas de la falta de suficientes materias primas para abastecer un mercado inmenso que aún no lograba abarcar todo el planeta y que se encontraba en plena etapa de expansión.

 

Desde hace más de un siglo, el sistema capitalista llegó a un nuevo nivel de desarrollo, que V. I. Lenin describe con precisión en su obra: “El Imperialismo, Fase Superior del Capitalismo”; en esta obra, se describen las principales características actuales del sistema capitalista-imperialista; de sus contradicciones principales se destacan 4: 1.- La contradicción entre el proletariado y la burguesía; 2.- La contradicción entre capitalismo y socialismo; 3.- La contradicción entre los pueblos y naciones oprimidas con el imperialismo y 4.- La contradicción entre potencias imperialistas y grupos financieros entre sí.

 

En esta época, la producción capitalista y el mercado se han expandido sobre toda la faz de la tierra; el planeta ya es como una sola fábrica igual que el mercado; las economías están interconectadas, a un grado que no hay ninguna economía en el mundo que se desarrolle de manera independiente; las fuerzas productivas están tan desarrolladas, los que sumados a la anarquía de la producción que es otra de las características del sistema capitalista; las crisis actuales revisten de un carácter de sobreproducción, como se ha descrito más arriba.

 

Por el nivel de interconexión que hoy tiene la economía mundial, las crisis que se presentan tienen consecuencias internacionales, si no es que mundiales; desde luego, es distinto el nivel de impacto de las crisis que se producen en los países dependientes, que no son determinantes en la economía mundial; a las que se producen en los centros imperialistas; que son más devastadores y en un instante contagian todo el sistema económico mundial.

 

Crisis General del Sistema Capitalista.

 

Como hemos visto, con la internacionalización del capitalismo, la aparición del capital financiero, como capital dominante, con la fusión del capital mercantil con el capital bancario, y el dominio de los grandes monopolios sobre el mercado mundial; las fuerzas productivas también alcanzaron su máximo nivel de desarrollo posible, dentro del sistema capitalista-imperialista; y ahora, ya no tienen forma de desarrollarse sino a condición de que sea destruida el propio sistema capitalista.

 

Este es el sustento de la crisis general del sistema capitalista; es decir, en la época del imperialismo, se abre la etapa terminal del sistema capitalista  mundial; su superación será posible sólo con la aniquilación del sistema capitalista-imperialista y la instauración de un sistema superior, que deberá ser el Socialismo y el Comunismo.  

 

Al respecto, estableciendo la relación entre la crisis general y las crisis cíclica , Marx,  en el tomo III de El Capital Marx afirmó: “el modo capitalista de producción halla en el desarrollo de las fuerzas productivas una barrera que nada tiene que ver con la producción de la riqueza en cuanto tal; y esta barrera atestigua la limitación y el carácter solamente histórico y transitorio del modo capitalista de producción; atestigua que éste no es un modo de producción absoluto para la producción de la riqueza, sino por el contrario, llegado a cierta etapa, entra en conflicto con el desarrollo ulterior de esa riqueza [...] El desarrollo de las fuerzas productivas es la misión histórica y la justificación del capital. Precisa mente con él crea inconscientemente las condiciones materiales para una forma de producción superior”.

 

La crisis general el sistema capitalista-imperialista, se inauguró con el triunfo de la revolución de octubre, cuando el proletariado, en alianza con el campesinado ruso, toman el poder, instauran la dictadura revolucionaria del proletariado, expropian los medios de producción de manos de los capitalistas e inician con la construcción del socialismo científico. La gran revolución socialista de octubre fue  la primera estocada que se le dio al corazón del sistema capitalista-imperialista; la construcción del campo socialista en la sexta parte del planeta, provocó una herida letal al conjunto del sistema capitalista, demostró que la revolución proletaria, la dictadura del proletariado y el socialismo científico, son en conjunto, objetivamente el camino para la superación positiva de las contradicciones inherentes al sistema capitalista.

 

Estos cien años de lucha de clases, en medio de la crisis general del sistema capitalista, también, debemos asimilar la otra gran lección: el sistema capitalista-imperialista no se derrumbará por sí solo; la oligarquía financiera internacional, demostró que antes de fenecer utilizará contra la clase obrera, las armas más sanguinarias que la humanidad se haya imaginado. La guerra mundial de rapiña y el fascismo, entre otras, son por excelencia los mecanismos que la oligarquía financiera internacional desarrolló durante esta época para tratar de evitar temporalmente su ocaso.

 

La restauración del capitalismo en la ex-URSS y en todo el campo socialista; la ofensiva ideológica que a ello acompañó esta batalla, hasta declarar con la caída del muro de Berlín, el fin de la historia, es la constancia de que a pesar del nivel de decadencia y putrefacción del sistema capitalista-imperialista, no será fácil derrotarlo; sin duda que estos hechos también constatan que la derrota asestada a la clase obrera es temporal. Cada crisis económica cíclica profundiza más la crisis general del sistema capitalista.

 

La Crisis 2007-2009.

 

Entre el 2007 y el 2009, se ha vivido la crisis económica cíclica más profunda y destructiva de la historia del capitalismo, superó en profundidad y en consecuencias la crisis del año 1929, surgió en el corazón de la principal potencia imperialista del mundo: Los Estados Unidos, estalló en el sector inmobiliario, pero en instantes trastocó muchos otros sectores de la producción y en el sistema financiero mundial; para evitar una caída libre de todo el sistema capitalista-imperialista; la oligarquía financiera internacional, ordenó a sus gobiernos en todo el planeta a destinar millones y millones de dólares de los fondos públicos para el rescate de los monopolios que se declararon en quiebra. Los Estados Unidos destinaron más de 700 mil millones de Dólares; el Banco Central Europeo, destinó una cantidad similar en Euros. Así pudieron evitar momentáneamente una mayor catástrofe

 

Han pasado casi 10 años de ese colapso de la economía mundial y los efectos aún no terminan de sentirse sobre las espaldas de la clase obrera; se destruyó masivamente la fuerza de trabajo echando millones de obreros a la calle; disminuyó salarios, eliminó muchas conquistas laborales; impuso contrarreformas para legalizar sus medias. En las finanzas llevó hasta los niveles máximos la deuda soberana de la gran mayoría de los países del mundo; provocando déficits, que día a día están acercando a un nuevo colapso económico, por la incapacidad material de los fondos públicos de responder a tal nivel de endeudamiento.

 

Durante estos 10 años, observamos una gran reanimación de la lucha de la clase obrera, en todos los rincones de planeta; millones de hombres y mujeres salieron a oponerse a las medidas anticrisis que se impusieron; muchas de estas luchas fueron espontaneas y dirigidas por la pequeña burguesía, con poca presencia y protagonismo de la clase obrera; pero han jugado un papel importante, por revertir la época de reflujo del movimiento de masas en el mundo; la propia crisis y esta oleada de importantes movimientos; han desenmascarado a la socialdemocracia y al reformismo como otra cara de la misma política capitalista-imperialista.

 

Dialéctica entre el Sector I y Sector II de la economía.

 

Toda la época del dominio del capital financiero, ha llevado a un grado de especulación financiera mundial, creando una gran burbuja ficticia en la economía mundial, que ya no es posible sostenerlo sin que represente un gran riesgo para el sistema financiero; en las últimas décadas, el predominio del sector II de la economía (Productores de los medios de producción y artículos de lujo), en la economía mundial, ha llevado a ésta; a profundizar todas las contradicciones interoligárquicas. Por ello, después de la crisis iniciada en el 2007; todo el sistema capitalista-imperialista, no puede mantenerse si no es a condición de que el sector II de la economía (productores de los bienes de consumo popular) tome el timón del proceso de acumulación capitalista.

 

El fortalecimiento de la capacidad adquisitiva del salario, la re-activación del mercado interno, la política proteccionista del estado en la economía, una posible guerra mundial para un nuevo reparto del  mercado mundial, son las únicas medidas que pueden darle un respiro para otra temporada al conjunto del sistema capitalista mundial, conteniendo un poco la caída intempestiva de la tasa de ganancia.

 

El sector II de la economía, está tomando las riendas, buscando salvar temporalmente al conjunto del sistema, y lo está haciendo en algunos casos con políticas abiertamente fascistas y en otras ocasiones con máscara populista como es el caso de Andrés Manuel López Obrador en México.

 

La proximidad de una nueva crisis y sus consecuencias.

 

Por más malabares que el capital financiero internacional para salvarse de una nueva crisis; la ley de tendencia decreciente de la tasa de ganancia no la puede evitar. Las contradicciones que se están profundizando con la llamada guerra económica entre Estados Unidos y China; el nivel de endeudamiento de todos los países del mundo y su nivel de déficit fiscal; son los puntos más frágiles del sistema económico mundial, por donde se puede desatar la nueva crisis económica mundial.

 

Todos los países tienen crecimientos bajos, y economías frágiles; regiones como Asia con China y la India; o Centroamérica y el Caribe no logran recuperar su nivel de crecimiento que tenían antes de la crisis del 2007-2009.

 

El riesgo de una nueva crisis, viene aparejado con el desarrollo de la carrera armamentista en todos los países del mundo, las principales potencias desarrollan auténticas economías de guerra; por lo que el riesgo de una guerra mundial para un nuevo reparto del mercado mundial es inminente.

 

El ascenso del fascismo y la ultraderecha, como tendencia mundial, es también otra de las amenazas que se cierne sobre la clase obrera y los pueblos del mundo; encabezados por Donald Trump, los fascistas en todo el mundo están dando pasos por recuperarse y ganarse a las masas, el reciente triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil, es parte de esta tendencia.

 

Posible apertura de una nueva época de las revoluciones proletarias y las responsabilidades de los revolucionarios y comunistas del mundo.

 

Todas las contradicciones del sistema capitalista están exacerbadas; algunas de ellas se pueden aminorar temporalmente; pero la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales capitalistas de producción, no tienen forma de resolverse.

 

El nuevo impulso que tienen la lucha de la clase obrera y los pueblos del mundo, después de la última crisis; está creando una nueva condición subjetiva de las masas proletarias para responder a cada golpe de la burguesía imperialista; y hacerlo cada vez más contundente, cada vez más organizadas.

 

Una nueva ofensiva se prepara contra el proletariado mundial, pero el proletariado, debe responder con revolución proletaria, en la medida de que actúe de manera consciente para ello.

 

En este escenario, crece aún más la responsabilidad de los revolucionarios y comunistas de todo el planeta; jugar un papel de primera fila en las batallas venideras

 

Por ello; desde este rincón del planeta, desde el corazón del sufrido pueblo salvadoreño; hacemos un llamado, a la clase obrera y los pueblos del mundo, a reorganizar todo el movimiento comunista internacional, poniendo en primer orden la necesidad de reconstruir los partidos comunistas marxistas-leninistas, en la perspectiva de reconstruir la Internacional Comunista; a levantar los Frentes Únicos Antifascistas y Antiimperialistas en la perspectiva de construir un gran Frente Único Antifascista y Antiimperialista de carácter mundial, como un muro inquebrantable para impedir el regreso del fascismo, e impedir una nueva guerra mundial imperialista; y en su caso transformarlo en un nuevo periodo de revoluciones proletarias.

 

Sin duda que son tareas muy grandes para nuestros niveles de desarrollo; pero no dependen de nuestra voluntad. El desarrollo material de la lucha de clases nos lo impone.

 

 

¡Viva la Clase Obrera y los Pueblos del Mundo!

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

 

 

CURSO DE FORMACIÓN SOBRE PROCESOS ORGANIZATIVOS DE LOS PUEBLOS DE ABYA YALA.

Suchitoto, El Salvador, 5-9 de diciembre, 2018.

 

 

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¡Fortaleciendo nuestra organización para la lucha junto a la clase obrera y las masas populares!

03/12/2019

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