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La Joven Guardia del Estado de México durante su 1er Congreso Estatal.



El día 4 y 5 de septiembre, del presente año, se llevó a cabo el exitoso Congreso Estatal de la UJRM Edomex. A un año de la construcción de su comité de lucha estudiantil, “La sala Marxista”, celebraron el arduo camino que han recorrido como militantes de las juventudes comunistas.


El evento contó con la participación de diferentes organizaciones, como el Consejo de Representantes Estudiantiles FESC que tuvieron participaciones valiosas en las mesas de trabajo sobre el movimiento estudiantil. Asimismo, la Unión Revolucionaria de Trabajadores del Arte aportó su perspectiva desde el quehacer artístico revolucionario a través de un taller de grabado y clases de defensa personal. Por otro lado, el Frente Popular Revolucionario; el Partido Comunista de México Marxista-Leninista y la Unión General de Trabajadores de México mostraron su solidaridad y saludos a los esfuerzos organizativos de la juventud mexiquense.


El primer día, el congreso asumió la tarea de continuar con su ruta de estudio sobre el trabajo sectorial y contaba con una lista de resolutivos colectivos trabajados en su II Conferencia Local, celebrada en el mes de junio del presente año. Durante la Primera mesa de trabajo “La situación de la juventud en el Estado de México”, se abordó el tema de la precarización laboral y la necesidad de construir estrategias revolucionarias que acerquen a la juventud trabajadora a la lucha socialista. Sobre el movimiento estudiantil, se pudo identificar que la UJRM concentra sus esfuerzos en ese sector y como resultado han logrado levantar demandas populares en la Universidad Autónoma del Estado de México. Sin embargo, presentan grandes retos como la articulación estudiantil a nivel nacional y la vinculación con las demandas del pueblo trabajador.


En la cuestión de las mujeres jóvenes, se tiene claro que el aborto; la menstruación y la violencia no son vivencias idénticas para todas las mujeres, sino que están atravesadas por la clase, como organización revolucionaria propusieron estrategias que ponen como prioridad a las mujeres de la clase trabajadora. En el tema de la salud se tocaron dos vertientes: el servicio de salud y el trabajo de la salud; abordado desde una perspectiva que lucha por el acceso a la salud pública y contra la privatización.


Así fue como entre cantos revolucionarios y risas joviales se vivió uno de los eventos más importantes de la UJRM en el Estado de México. Sin duda, tanto los espacios de estudios como las actividades recreativas (caminatas, fogata y talleres) crearon un ambiente de camaradería adecuado para la discusión del trabajo revolucionario que cumplen las juventudes.



Experiencias de la juventud revolucionaria:

En el año de 1986, era estudiante y me gustaba participar en las movilizaciones del magisterio. Ahí fui conociendo a personas que hablaban de “socialismo”, completamente extraño a lo que estaba acostumbrada a leer.


Estudie en el Colegio de Bachilleres en la Ciudad de México y los docentes que impartían clases eran maestros muy preparados de la UNAM, en donde todos utilizaban el enfoque filosófico del materialismo para explicar los fenómenos sociales, políticos y científicos de esa época.


En un principio no entendía de lo que hablaban; pero, nos motivaban a leer y lo bonito es que todos los maestros utilizaban la misma línea política en las asignaturas que cursábamos como Historia, Geografía, Español, Economía Política, Administración y Taller de Lectura y Redacción.


Lo que acontecía, en ese entonces, era “el problema de la nacionalización de la banca”. Los maestros se encargaban de informar a los alumnos. Entre sus clases teníamos que hacer investigación para después debatir entre todos.


En estructura económica y social de México, se estudiaba cada uno de los partidos, en donde se analizaban de manera individual, se discernía y diferenciaba entre las corrientes políticas. Por eso no me pareció ajeno cuando me preguntaron que si quería pertenecer a la organización. Inmediatamente me interesé por sus planteamientos y me pareció aún más serio cuando vi sus Estatutos; además de que, también sus militantes sabían de lo que hablaban, todo fue gracias a la preparación que había recibido.


Como parte de las anécdotas, una persona me comento que “los comunistas deben ser de alta moral”, puesto que siempre me he caracterizado por hacer las cosas bien, esto me parece muy importante. Además, los compañeros se interesaban por lo que me acontecía y priorizaban algunas situaciones. Me quedó marcada esta frase en mi corazón y en los hechos “a un comunista nunca se le abandona”.


Pocas personas se atreven y son valientes de abordar los problemas del mundo y de la sociedad desde el punto de vista materialista dialéctico. Lo que hacemos está bien, no tiene nada de malo el enseñar a los obreros y campesinos. La única manera o alternativa con las que contamos nosotros “la mano de obra barata” para poder exigir nuestros derechos es organizándonos dando la lucha día a día de manera incansable desde cualquiera de nuestras trincheras. Juntos podemos arrebatarles lo que por tanto tiempo nos han negado ¡pan, justicia, salud, trabajo, educación!

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